"Cada átomo en tu cuerpo vino de una estrella que estalló. Y, los átomos en la mano izquierda probablemente vinieron de una estrella diferente que tu mano derecha. Es realmente la cosa más poética que sé de la física: todos son polvo de estrellas. Tú no podrías estar aquí si estrellas no hubieran estallado, porque los elementos - el carbón, el nitrógeno, el oxígeno, el hierro, todas las cosas que importan para la evolución - no fueron creados al principio de tiempo. Fueron creados en los hornos nucleares de estrellas y la única manera para que terminaran en tu cuerpo es si esas estrellas fueron suficientemente amables para estallar. Así que olvídense de Jesús. Las estrellas murieron para que pudieran estar hoy aquí."
Lawrence Krauss, 2009
Me encantó esta frase, es sutil, es precisa, es poderosa. Espero algún día volver a ser polvo, polvo de estrellas que vaga libremente por el universo y con mis restos dar nueva vida.
La muerte no existe. La muerte es química. El delta que hay entre que morimos pasando por la vida en si hasta que nacemos es significativo para nosotros. Pero en el tiempo total es solo una misera parte, una fracción que difícilmente tiende a ser algo significativo, un delta que prácticamente es cero. Las ganas del hombre de quedar inmortalizados y de querer dejar un legado, la vanidad y las ganas de estar por sobre los demás, de dejar un legado llevan a creer que la vida es eterna y que hay un ser superior que se preocupa miserablemente de las vidas de cada uno de nosotros. La gente tiene arraigada esa idea. Tiene arraigado que si no existe un dios la cosa no funciona. Tienen miedo de pensar en una hipótesis, tienen miedo de darse cuenta que pueden pensar por sobre de lo que es Dios en si y de llevar mas allá sus mentes. A dar respuestas a sus propias interrogantes y conceptualizar y entender a dios a cada manera, de cada forma distinta y única. Una unicidad de la que si gozamos y que lamentablemente nos esforzamos por hacernos sentir parte de una masa, de un tejido social, de una aglomeración humana poco individualizada donde la vida de uno y otro es igual de importante. Cada uno es importante para si mismo y para quien elije darle importancia. En nuestras mentes somos libres. En nuestras mentes podemos moldear el como vemos la vida y no por eso ser impíos, ser pecadores. La herejía es algo que nació de otra persona, un pensamiento unitario que le dio un nombre a fallarle a la forma de como el veía a dios y poco a poco pensamientos diferenciados de la gente fueron dándole una forma hasta darle hasta una personalidad, un carácter vanidoso, vengativo y preferencialista sobre quien es salvo y quien no.
En nuestras mentes somos libres. En nuestras mentes no esta dios. En nuestra mente somos únicos e importantes. En nuestra mente esta el resultado de la mezcla de mis átomos, dispuestos de esta manera, dándome esta forma y haciéndome único y respetándome a mi como ser consciente que existe y que nadie mas va a darle la importancia que yo mismo sobre mi cuerpo. Somos polvo de estrellas y eso volveremos a ser algún día. Es de lo único que estoy seguro. Lo que no lo conozco no le puedo dar una respuesta...aun.
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