Al momento de extrapolar a lo cotidiano, ciertos matices e ideas didácticas y ejemplos iban surgiendo tratando de describir de una manera cotidiana lo que no podemos ver.
Concluí, poco a poco que si somos un saco de electrones de alguna forma tenemos que parecernos a ellos. Se entiende que respondemos a las leyes de la química, que tenemos una composición definida y que eso no escapa de lo común, pero en cierta medida mi mente empezó a divagar cuando el profesor mostró como a través de la mecánica ondulatoria se podía explicar la formación de un enlace químico.
La típica representación de un electrón en mecánica ondulatoria se define como una onda. El electrón forma un orbital en los niveles de energías permitidos. Los niveles de energía permitidos son donde el electrón en su baile eléctrico alrededor del núcleo logra formar una onda estacionaria (o sea una onda en la cual su longitud permite una sincronía entre el inicio y final de esta sin generar interferencia)
Cuando un átomo posee un electrón con una longitud de onda parecida a la de otro átomo y con una energía asociada generalmente distinta ambos comienzan a resonar formando un enlace. El enlace no es mas que la vibración resonante sincronizada y amplificada de dos electrones de longitud de onda similar y con una amplitud resultante a la suma de las amplitudes del movimiento ondulatorio del electrón.
En cuanto comprendí eso fue imposible no recordar a mi pareja. Puede parecer ñoño, extraño. Pero en el momento de asociar la idea, de lo romántica y elegante que puede llegar a ser la química no pude evitar reírme para mi mismo.
Hoy en día me siento amplificado. Siento que tengo una persona que vibra a mi misma frecuencia.y con la misma energía que yo. Quizás estamos en estadios distintos. Quizás no tenemos la misma naturaleza principal asociada pero sin embargo convergemos en la forma de ver la vida por una coincidencia infinita que nos vino a juntar y que prácticamente "por química" en poco tiempo el destino quiso que nuestras manos se juntaran, que formáramos nuestro enlace y que poco a poco y contra toda probabilidad llegáramos a darnos cuenta que teníamos mas en común de lo que pensábamos. De una forma innata nuestras dedos se enlazaron poco a poco terminando de unir nuestras manos. Poco a poco nos empezamos a necesitar mas. Poco a poco empezamos a descubrir la profundidad del como se ha desarrollado todo. De a poco hemos dejado de mirar los pies para ver donde estamos pisando para levantar la vista hacia adelante al futuro, a tener ideas y planes por que no es tan necesario vigilar los pasos de un camino que ha sido hermoso recorrerlo a tu lado y que hay cosas que ahora puedo disfrutar mas contigo, vibrando a mi lado y ampliando mis horizontes a un nivel que en algún momento pensé en dejar guardado. Me siento orgulloso de lo que hemos construido. Mi vida tiene buen sabor ahora que estas a mi lado. Esta fue una reflexión de dos minutos. Tengo muchas mas pero esta es la que mas necesitaba compartir. Te extraño muchísimo. Te amo con todo mi corazón.