Esta noche me siento solo como en mucho tiempo. A pesar de que la gente no me ha faltado y la compañía siempre es de calidad falta un pedazo de mi esta noche. Siento que los minutos se hacen eternos y las horas se hacen época al mismo tiempo que una ansiedad gigante crece dentro de mi. Sube por la garganta como un nudo que me desafina la voz, un dolor de cabeza constante que me ralentiza los sentidos y me hace estar en otro lugar, donde realmente quisiera estar.
Siempre creí controlar lo que mi cuerpo me dice. Pensé que controlaba mis somatizaciones y era capaz de manejar mis emociones primitivas a través de lo racional pero creo que, una vez mas, escupí al cielo y me cayo en la cara. Tengo claro que muchas veces hay cosas que no tienen explicación, si es por que no puedo comprenderlas aun lo acepto humildemente pero hay otras cosas que invaden mi entorno que no puedo controlar y me vuelven loco. Me azota el orgullo el no tener el control de mi. Me desespera no tener el poder de hacer lo que quiero y estar recluido con mi familia de toda la vida cuando el cuerpo me pide volar y salir de acá. Mi mente se proyecta en una imagen anacrónica añorando lo que no tengo mostrándose como la típica luz al final del túnel donde tanto quiero llegar. Pienso en un año, dos años mas. Tenia tantas ansias de estar acá y de hacer de mi vida lo que estoy haciendo que ahora quiero dar un salto mas alla y ser protagonista directo de mis actos. No quiero estar preocupándome si me va a alcanzar a fin de mes o si el día de mañana podre seguir haciendo de mis sueños realidades.
Mi mente esta en modo de espera. Mi corazón esta con camisa de fuerza hasta que estés a mi lado. Tu eres lo único seguro que se que al final del día tendré y que incondicionalmente me entregara su amor. Mi única seguridad es que se que deseas esto tanto como yo y admiro tu fortaleza por que llevo menos de 5 días sin sentir tu presencia abrazando a la mía y estoy desesperado. Mi cuerpo esta en purga esperando el reencuentro, ese que siempre llega. Tarde o temprano. Mis brazos te extrañan. La vida es muy corta para estar lejos.