Una trova, un repaso por una melodía con lenguaje lírico que cada vez que se rememora lleva a la misma conclusión: destino.
Desde que te conocí y mis ojos se cruzaron con los tuyos sentí que teníamos la misma frecuencia, la misma forma de entender y digerir nuestro entorno. Desde que mis ojos se cruzaron con los tuyos quisieron seguir mirando, mas allá. Nunca esperaron lograrlo. Simplemente tenia curiosidad de poder ver mas allá de lo que, hasta ese momento parecía un espejo. Tras esa mirada que parecía tan familiar, tan reflejada había un mensaje. Hoy, al mirar de nuevo tus ojos, al ya haberlos visto por tanto tiempo no dejo de descubrir lo que quieren decir. No dejan de sorprender, no dejan de cambiar de clave entregando un mensaje que bien puede parecer que se lee distinto, pero que en trasfondo siempre fue claro y directo. Simplemente es amor. Simplemente son la entrada a lo que realmente somos. Tal cual se lee un libro. Tal cual se vuelve a leer y se entiende un mensaje nuevo o un nuevo trasfondo. Tal cual yo vuelvo a leer tus ojos y entiendo en un lenguaje distinto cada vez tu forma de amarme de distintas maneras. Cada vez que los veo, cada contexto en el cual los veo penetran en mi, desnudando lo que siento y viendo en ellos lo mismo que siento. Tus ojos cantan una canción somática, me sintonizan y me ponen en fase. Me llenan de síntomas de amor. Me llenan de mariposas en la guata, me erizan los pelos, me ponen nervioso, me hacen sonreír y no salen de mi cabeza todo el día.
Mas allá de lo que uno ve, tus ojos cantan amor. Por el contrario de lo que crees si me imagino cuanto me amas. Ya me lo dijiste. Tu mirada me lo contó. Tu mirada me da todos los días una serenata de amor.
Mis ojos son sólo tuyos. Te han buscado sin siquiera saberlo, te encontraron de repente y donde menos se lo imaginaban... y ahora no pueden dejar de clavarse en los tuyos y perderse en tus pupilas. Cada día que pasa ese contacto se hace más necesario, imprescindible, único... cómo si hubiesemos pasado toda esta vida y las pasadas sabiendo que en algún momento teníamos que encontrarnos. Es extraño, escapa a toda la lógica conocida... es la más hermosa de las sorpresas. El destino trazó nuestros caminos hasta el punto donde nos tomamos de la mano y seguimos recorriendo juntos.
ResponderEliminarTe amo muchísimo, más de lo que puedas imaginarte jamás :)
Y quiero seguir caminando a tu lado.